Quince años después de la gran crisis, el bolsillo medio sigue tocado. Los datos revelan quién perdió más poder adquisitivo… y quién logró salir casi indemne.
Quince años después del estallido de la crisis financiera, el poder adquisitivo en España sigue sin volver al punto de partida. Aunque la economía ha vivido fases de recuperación, los datos muestran que en 2023 el nivel medio aún se sitúa cerca de un 8 % por debajo del poder adquisitivo de 2008. Pero, como suele ocurrir en las grandes crisis, el impacto no fue igual para todos.
La caída más profunda llegó en 2015, cuando la pérdida acumulada de poder adquisitivo superó el 16%. Fue el reflejo de varios años de desempleo elevado, salarios estancados y ajuste del gasto tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.
A partir de ahí, la recuperación fue lenta y frágil. La pandemia de 2020 interrumpió la mejora y, cuando la economía volvió a crecer, la inflación disparada desde 2021, en parte ligada a la guerra de Ucrania y al encarecimiento de la energía, volvió a erosionar los ingresos reales.
Los datos revelan que los hogares más grandes fueron los más perjudicados. En 2023, los hogares de cinco miembros o más y los monoparentales con hijos acumulaban pérdidas cercanas al 10% respecto a 2008.
Más miembros significan más gastos fijos y menos margen cuando los ingresos fallan.
En cambio, los hogares de una sola persona o de dos adultos resistieron mejor y, en algunos casos, lograron cerrar 2023 prácticamente en equilibrio con respecto a 2008.
“Somos cinco en casa. Entre la hipoteca, la luz y la compra, cada subida nos golpeaba el doble. Recortar ocio fue fácil, pero ¿cómo recortas comida?” — María, madre de familia numerosa.
El factor que mejor explica las diferencias es la edad. Las personas de 45 a 64 años fueron de las más castigadas, con pérdidas cercanas al 9%, especialmente entre las mujeres. Este grupo sufrió de lleno los recortes salariales tras la crisis financiera y tuvo más dificultades para beneficiarse de la recuperación posterior.
Muchos jóvenes vieron truncados sus planes sufriendo desempleo, precariedad y salarios estancados. En 2015 en el peor año de caída llegaron a peder casi un 20% de poder adquisitivo. En 2023 siguen arrestrando pérdidas en torno al 4%.
En el extremo opuesto están las personas de 65 años o más, el único colectivo claramente ganador: en 2023 acumulaban mejoras de más del 14% respecto a 2008. Las pensiones, más estables y revalorizadas en los últimos años, actuaron como un colchón frente a las crisis.
Con la pensión, nunca nos faltó lo básico. Incluso pudimos ayudar a los hijos cuando se quedaron sin trabajo.” — José, jubilado.
La historia del poder adquisitivo en España no es la de una caída y una recuperación lineal, sino la de un valle profundo del que algunos colectivos aún no han salido. Mientras hogares grandes y personas en edad madura siguen pagando el precio de la crisis de 2008, otros grupos han resistido mejor los sucesivos shocks económicos.
El siguiente dashboard interactivo permite explorar estas diferencias en detalle y comprobar que, detrás de cada porcentaje, hay trayectorias vitales muy distintas:
Este análisis se basa en datos sobre las variaciones porcentuales tanto de la renta de hogares y personas como de los precios entre 2018 y 2023 para medir el impacto en el poder adquisitivo.